Las autoridades en Shreveport, Luisiana, informaron de que un hombre armado asesinó este 19 de abril a ocho niños, entre ellos siete de los suyos, e hirió a otras dos personas en un ataque de violencia doméstica a primera hora de la mañana que se perpetró entre dos viviendas. El sospechoso, identificado como Shamar Elkins, fue abatido tras una persecución. La policía investiga las causas del ataque, que de momento es catalogado como uno de los tiroteos más mortíferos en más de dos años.
Ocho niños, de entre uno y 14 años, fueron asesinados este 19 abril en una balacera masiva en Shreveport, en el sureño estado de Luisiana, y el presunto autor de los disparos fue abatido posteriormente por la policía durante una persecución en vehículo, según informaron las autoridades locales. El tiroteo ha sido catalogado como un incidente doméstico.
Reportes al respecto llevaron a agentes del Departamento de Policía de Shreveport a acudir en la madrugada al bloque 300 de West 79th Street, donde descubrieron una escena del crimen “extensa”, según el portavoz, Christopher Bordelon.
El sospechoso fue identificado como Shamar Elkins, pero los investigadores no han revelado qué pudo haber desencadenado los hechos violentos.
Durante una conferencia de prensa, Bordelon dijo que algunos de los niños eran familiares del presunto autor de los disparos, y que los tiroteos ocurrieron en dos viviendas del área y una tercera, en otra calle, Harrison Street.
“Hay tres escenas diferentes: el tiroteo en sí ocurrió un poco más abajo, en el bloque 300 de West 79th... También hay otro tiroteo relacionado en Harrison Street, y luego hay una vivienda contigua en West 79 a la que una de las víctimas corrió después del ataque”, explicó Bordelon.
Los cuerpos de siete niños fueron hallados dentro de la casa, mientras que el octavo recibió un disparo cuando intentaba escapar por el tejado, afirmó la estación local de televisión KTBS, según la agencia Reuters.
Elkins era conocido por la policía y había sido detenido en 2019 en un caso relacionado con armas de fuego. Las autoridades no tenían constancia de ningún otro caso o denuncia sobre violencia doméstica.