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La prevención sigue
siendo la principal arma para controlarlo y no tener complicaciones.
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En el mundo mueren 3.65
millones de personas en el mundo por enfermedades cardiovasculares causadas por niveles altos de colesterol
LDL.
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En Ecuador la
prevalencia de hipercolesterolemia fue de 40,7% en mujeres y de 28,3% en
hombres, con mayor prevalencia en mujeres de 45 a 69 (58,3%). La media del
colesterol total en sangre, incluyendo a quienes toman medicamentos para el
colesterol elevado, fue de 170,0 mg/d[1]
Los niveles altos de colesterol LDL (también conocido
como colesterol “malo”) se encuentran entre los principales factores de riesgo
de enfermedades cardiovasculares. Se estima que, anualmente, mueren 3.65
millones de personas en el mundo por enfermedades cardiovasculares causadas por
colesterol alto[2].
El exceso de colesterol LDL puede producir acumulación lentamente en las
paredes internas de las arterias que irrigan el corazón y el cerebro,
provocando enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares[3].
Es el hígado el órgano responsable de producir el colesterol necesario que requiere el cuerpo, para formar las membranas celulares y producir ciertas hormonas en el organismo, como los estrógenos, la testosterona y el cortisol[4]. Sin embargo, los alimentos de origen animal que contienen grasa saturada o trans contribuyen al aumento del colesterol en la sangre[5].
También existe lo que se conoce como hipercolesterolemia familiar. El hipercolesterolemia familiar es un trastorno que se transmite de padres a hijos. Esta enfermedad provoca que el nivel de colesterol LDL (malo) sea muy alto. La afección empieza al nacer y puede causar ataques cardíacos a temprana edad[6].
“El colesterol alto es una condición asintomática. Muchas personas lo descubren recién cuando ya ha causado serias complicaciones como dolor en el pecho, un infarto o un accidente cerebrovascular”, explica la doctora Caroliona Villarroel, directora médica de Adium Ecuador.
En Ecuador la prevalencia de hipercolesterolemia fue de 40,7% en mujeres y de 28,3% en hombres, con mayor prevalencia en mujeres de 45 a 69 (58,3%). La media del colesterol total en sangre, incluyendo a quienes toman medicamentos para el colesterol elevado, fue de 170,0 mg/d[7]
La clave está en la prevención
La prevención sigue siendo la principal arma para no llegar a tener complicaciones. El primer paso se da conociendo los niveles de colesterol en la sangre con un examen de perfil lipídico, y de acuerdo con los expertos las primeras pruebas deben hacerse entre los 9 y los 11 años[8], y cuando se llega a la vida adulta, se debe hacer exámenes cada cinco años y a medida que la persona envejece debe hacerlo cada año[9].
“Es importante que cada persona evalúe su riesgo cardiovascular. En la adultez, los hombres tienen un mayor riesgo de tener colesterol alto entre los 20 y los 39 años; por lo que recomendamos que las personas que están en este rango de edades evalúen sus niveles de colesterol alto para que puedan hacer los cambios que se requieren para mejorar su salud[10]. En el caso de las mujeres, estas tienen hormonas que las protegen contra un nivel alto de colesterol en la sangre. Pero una vez entran a la menopausia y se reducen estas hormonas, los niveles de colesterol malo empiezan a aumentar y hay que seguir estilos de vida saludables para evitar complicaciones[11]”, asegura el especialista.
Cambios que salvan vidas
Entre
las recomendaciones para mantener el colesterol bajo control destacan:
● Mantener un peso
saludable.
● No fumar.
● Reducir el consumo de
sal.
● Aumentar la ingesta de
frutas, verduras y cereales integrales.
● Hacer ejercicio
regularmente.
●
Controlar el estrés.
Un enemigo silencioso con múltiples consecuencias
Cuando los niveles de colesterol en la sangre son elevados surgen problemas en el organismo del ser humano como acumulación de placas en las arterias, que aumentan el riesgo de cardiovasculares; incremento en el riesgo de enfermedades cardíacas como arterioesclerosis y ateroesclerosis; formación de coágulos sanguíneos que incrementan el riesgo de obstrucción en los vasos sanguíneos; hipertensión que aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas; afectación del funcionamiento normal de órganos vitales como el corazón, el cerebro y los riñones[12].
Además de estas consecuencias, recientemente la Comisión Lancet identificó a los niveles altos de colesterol LDL como un nuevo factor de riesgo de la demencia[13].
Los
especialistas recomiendan actuar desde edades tempranas para tener niveles de
colesterol aceptables y tener claro que “las metas de colesterol malo para
proteger nuestra salud son individuales”.
Ecuador cuenta con innovadora opción, la primera en los
últimos 10 años
[1] https://www.salud.gob.ec/wp-content/uploads/2020/10/INFORME-STEPS.pdf
[2] https://ourworldindata.org/cardiovascular-diseases?insight=a-range-of-factors-heighten-the-risk-of-cardiovascular-diseases#key-insights
[7] https://www.salud.gob.ec/wp-content/uploads/2020/10/INFORME-STEPS.pdf